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Fondo bibliográfico de la Biblioteca Colombina

 

Vista general de la Biblioteca Colombina En el Renacimiento surgió una renovación literaria, científica y artística, más tarde, la fundación de nuevas ciudades, los cambios económicos y sociales, la expansión del comercio y de la pequeña industria y el establecimiento de algunas bibliotecas privadas, favorecieron el desarrollo del arte, la literatura, la educación, las ciencias y demás actividades del pensamiento.

Es en este ambiente donde encontramos la figura de Hernando Colón, sin duda un ser excepcional, contradictorio y discutido, fue un verdadero hombre del Renacimiento inquieto y ávido de saber. La faceta más destacada es su amor por los libros, a los que les dedicó la mayor parte de su vida formando una de las bibliotecas privadas más importantes de la primera mitad del siglo XVI.

A la hora de su muerte poseía más de quince mil títulos, conformada por numerosos incunables, algunos de ellos únicos como el Ars Moriendi, e impresos del siglo XVI, piezas rarísimas y únicas por su origen como por las anotaciones marginales tanto en una tipología como en la otra. También es de notable importancia los fondos en lengua francesa, italiana, catalana, flamenca, alemana. La importancia del fondo manuscrito reside en su rareza y calidad como prueba de ello podemos citar el Libro de las profecias, o bien el manuscrito más antiguo que posee la colombina que es del siglo IX.

No olvida en su colección a los clásicos ni a los grandes autores del momento que versaran sobre distintas disciplinas, algo muy peculiar de la colección colombina y admirable por su singularidad es el elenco de opúsculos que custodia sobre literatura popular siendo muy interesante porque reflejan el ambiente político y social de la época. Las ilustraciones (mediante la xilografía o bien el grabado en metal) predominan en muchos de ellos.

Anotación manuscrita de Hernando Colón La manía de poner notas a sus compras de libros hacen que estos datos sean una valiosa fuente de información para la biografía de don Hernando, su examen nos permite, una vez ordenados cronológicamente seguirle en sus desplazamientos y reconstruir el itinerario de este incansable viajero. Además, nos brinda una extensa visión de la imprenta y el mercado de libros en la Europa de la primera mitad del siglo XVI.

En cuanto a la conservación actual del fondo, necesidad que se establece como prioritaria, podemos decir en líneas generales que es magnífica y se lleva a cabo en un doble sentido: por un lado en la revisión periódica del edificio y sus instalaciones y por otro en aquellos libros que están deteriorados, retirándose de la circulación y poniendo una copia a disposición del usuario, ya sea en microfilm o fotocopia. Existe un pequeño taller de restauración en la propia biblioteca.

La encuadernación que predomina en la fernandina es mayoritariamente en pergamino, en segundo lugar en piel y pocas en pasta. Ya en las actas capitulares del siglo XVI queda reflejado el interés del cabildo por encuadernar aquellos libros que venían en mal estado de la donación colombina, así pues desde el siglo XVI al actual se está llevando una importante labor en este sentido e incluso en muchos casos se ha restaurado algunas que quedan originales como el caso de las realizadas por el taller de Galván en el siglo pasado. A través de las actas capitulares podemos constatar como el cabildo costeó a lo largo de los siglos el capítulo referente a las encuadernaciones y dependiendo del responsable de biblioteca se encuadernaba en un material o en otro. Dentro de las encuadernaciones en piel podemos señalar las variedades mudéjares y renacentistas. La mayoría llevan en su tejuelo anotaciones manuscritas referentes al título y autor.

 

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Institución Colombina
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41004 Sevilla